lunes, 20 de septiembre de 2010

La belleza en la piel (Tipos de piel)

“corpus sanum in cute pulcra”
“cuerpo sano en piel bella”
Una antigua sentencia medica que hace referencia a la estrecha relación entre una buena salud general y una piel sana y bella.

La belleza de la piel
Depende de un buen funcionamiento del metabolismo de la dermis (y salud en general), una buena irrigación sanguínea que le lleven los nutrientes necesarios (ya sea por aplicación externa, o por nutrición) a las células principales encargadas de la producción de fibras de colágeno, elastina y reticulares, así la dermis será elástica suave y resistente y fabricará las células de la epidermis de mucha mejor calidad.

La nutrición de la piel, además de nuestra alimentación, también puede ser externa, nutriéndola de colágeno y elastina con los productos que usamos y una buena hidratación.

¿Cómo y por qué se daña la piel?
Las señales clásicas del envejecimiento prematuro, como las líneas de expresión, la falta de humectación, disminución de la consistencia y flexibilidad de la piel, deterioro en la juventud y en el aspecto de la misma, etc... pueden ser debidas a:
  • Una alimentación desequilibrada.
  • Tomar poca o ninguna cantidad de agua.
  • La falta de ejercicio corporal.
  • Las agresiones: contaminación, radiación solar, estrés, etc...
  • El uso de productos cosméticos inadecuados.
  • etc...
En resumen, los cuidados de la piel, deben ser, entre otros:
  1. Alimentación adecuada de la piel, cuidando tanto nuestra alimentación (que debe ser equilibrada) como la alimentación que le procuramos por medio de productos, lociones y geles que le proporcionen las sustancias necesarias para su metabolismo y autorreparación.
  2. Hidratación suficiente. Tomando 2 litros de agua natural al día y complementar con geles o lociones hidratantes, humectantes, etc... varias veces al día.
  3. Fomentar la autorreparación, estimulando el metabolismo para aprovechar los nutrientes proporcionados con los tratamientos de belleza adecuados.
  4. Ejercicio rítmico durante 15 o 20 minutos al día.
  5. Dormir sin estrés, utilizando técnicas de relajación antes de dormir o usar "La mascarilla Relax" unos minutos antes de dormir.

Cuidados específicos para cada tipo de piel
No todas las pieles son iguales, y cada uno necesitamos unos cuidados específicos. Las pieles secas presentan de una menor aparición de granos, pero tienen una mayor tendencia a las arrugas, por lo que deberán seguir tratamientos con mayor hidratación con el fin de evitarlas. 

Las pieles grasas, sin embargo, tienen la ventaja de sortear mejor las primeras marcas del paso del tiempo, aunque el exceso de sebo las hace especialmente vulnerables ante los granos. De esta manera, los cuidados para este tipo de piel no pasan por renunciar a la hidratación, ya que esto perjudica a la piel, sino que se debe optar por cremas con propiedades menos aceitosas.

Las pieles mixtas son las que disfrutan de las ventajas de las pieles secas y grasas, pero también de sus desventajas. Existen productos creados exclusivamente para este tipo de pieles, aunque también es recomendable utilizar cosméticos más específicos para zonas concretas, como puede ser para eliminar el aspecto graso de la llamada 'Zona T', formada por frente, nariz y barbilla.

¿Cómo diferenciar los distintos tipos de piel?
Podemos diferenciar tres tipos básicos:
  • PIEL SECA: sus características más destacadas son: poros finos, aspecto opaco, propensa a presentar signos de agrietamiento. Es una piel que presenta falta de hidratación y de humectación, por lo que los tratamientos deben incluir, productos de uso tópico y la ingesta de nutrientes y mucha agua. Es el tipo de piel que más tendencia a envejecer tiene.
  • PIEL GRASA: Es una piel que presenta signos claros de exceso de grasa, brillo y aspecto aceitoso. Los poros tienden a obstruirse, lo que requiere mucha disciplina a la hora de la higiene. Requiere el uso de productos no grasos, además de llevar hábitos alimenticios sanos, bajos en grasa. Es una piel con tendencia al acné.
  • PIEL NORMAL: Es el tipo de piel por excelencia, hidratada, humectada, tersa, con una tonicidad espectacular y que responde maravillosamente a una rutina diaria de mantenimiento. 
Además de estos tres tipos básicos, también observamos dos tipos más que vienen a ser las pieles Mixtas, estas pueden ser con tendencia a secas o con tendencias a grasas. 
  • PIELES MIXTAS CON TENDENCIA A SECA: aspecto áspero, poros dilatados, normal en la zona T (frente, nariz y barbilla) 
  • PIELES MIXTAS CON TENDENCIA A GRASA: tiene aspecto húmedo y brillante en la zona T (frente, nariz y barbilla) 
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