La piel es el mayor de los órganos, el más extenso, cumple una serie de funciones importantes para el organismo; es la primera barrera de protección contra las infecciones, nos protege de los gérmenes y de los cambios de temperatura. Con la pigmentación de la piel se forma una barrera que no permite el paso excesivo de rayos solares, además, impermeable. No obstante, la piel es capaz de aceptar algunas sustancias que se absorben por ella, para después pasar al torrente sanguíneo.
Es así como se administran algunas vitaminas y medicamentos que ayudan a mejorar la salud. Esta capacidad de absorción nos obliga a ser muy cuidadosos al seleccionar los productos que ponemos en contacto con la piel.







